Hola.
No te asustes, vuelvo a ser yo.
Ya se que te cuesta recordarme debido a todo este tiempo de ausencia, pero hoy estoy aquí. Soy esa misma chica que ha violado la blancura de tus hojas con cientos de palabras... ¿Te situas?
Pido me disculpes. Pido perdón por no haberte recordado antes. He estado todo este tiempo perdida. Aislada de cosas las cuales no tenia que haber dejado, como tu: Mi Blog.
Vale vale... está bien! Deja de castigarme, quieres? Prometo tenerte presente a partir de ahora y venir a visitarte de vez en cuando para contarte alguna que otra historia fascinante!
Amigos? Gracias, me encantaría! Así pues te cuento porque vuelvo hoy, y no lo hice ayer o lo hubiera podido haber hecho mañana. Verás, la cosa funciona así...
Hoy me he despertado diferente. Si, si, di-fe-ren-te. Se que puede sonarte extraño y realmente lo es, pero lo llamo así porque verdaderamente no se como hacerlo. En fin, me explico:
Hay días en los que uno se despierta fresco y descansado, otros que por contra sientes fatiga y cansancio. Tambien hay días que uno amanece con fuerza y energia, esperando sacarle la garra a todas las horas que quedan por delante; por contra, días de bajón, debilidad... tipico dia en que nada viene bien, nada apetece. Días de sol, días de nubes, días felices, días tristes, días muy ocupados, días de no saber que hacer, días, días, días... 34.310 días.
Hoy no es ni blanco, ni negro, ni bueno, ni malo, ni sí ni no; sino que todo lo contrario! Es diferente.
La verdad no he descansado mal esta noche pero pese a eso mi cuerpo nota el machaque de todo el día de ayer. Respecto al tiempo, bueno, parece que el Sol se niega a salir con las ganas de estos dias atrás y ha preferido ocultarse medio rostro, dejando paso a alguna nube que otra. Parece que quiera solidarizarse conmigo. Hoy no me apetece gritar al mundo que sigo viva, que estoy aqui pisando fuerte y tirando hacia delante con todo, hoy mas bien, quiero pasar desapercibida.
Se que por ahora todo parece raro, pero pronto me entenderás o almenos, eso espero.
Hay momentos en la vida de una persona que son especiales, y todo depende de la voluntad, deseos, inquietudes o sentimientos que pueda tener cada uno. Para mi hoy es un día especial. Un día grande lleno de contradicciones. Se que debería estar muy feliz, pero algo en mi interior hace que me reprima y que mi rostro quede marcado por una mueca de nostalgia. Sentimientos cruzados, ideas opuestas que invaden mi cabeza y mi corazon sembrandome de incertidumbre.
Realmente no se porque me preocupo de tal manera, pues algunas veces siento y pienso que soy la unica persona en el mundo a la que le pasan estas cosas. Pero hoy veo las caras de mis seres mas cercanos, de mi familia, y se que no es así. Se que para ellos hoy tambien es diferente.
No se que tonteria me invade el cuerpo y la mente, que hago yo preocupandome y analizando la manera de despertar de cada uno según el día que sea... Si tampoco he vivido tanto como para saber, tanto como para forjarme como persona. Si alguien entiende de días, es ella.
Ella es la persona responsable de que hoy escriba esto, de que haya sentido la suprema necesidad de soltar todo lo que llevo dentro y dejarlo escrito aquí. Ella sí. Ella ha vivido mucho, guarda en su memoria la historia de toda una vida. Una vida de tiempos duros de guerra en los que habia mucha necesidad, una vida de esperanza, de momentos buenos y otros que no lo habran sido tanto, de evolución, de cambio, de cientos de alegrias. Porque si alguien entiende de días, es ella, que ha vivido nada mas y nada menos que 34.310; y yo se, que le quedan muchos mas. Es una persona fuerte, muy fuerte.
Y tratando de darle sentido a todo te explicare que la persona de la que hablo es mi abuela Carmen y que hoy es su 94 cumpleaños. 94 años ya! Estoy tremendamente contenta de que siga con todos nosotros, de que no nos haya dejado; y triste y algo abatida de que su marido, mi queridísimo abuelo José, no esté con todos nosotros para festejarlo. Desde que él se fue han pasado muchas cosas, todo ha cambiado tanto...
Es por todo esto que tengo el corazón en un puño.
Pero hoy sí, hoy he querido desnudar mis sentimientos y contartelos a ti, mi blog. He tenido la fuerza de poder contar todo lo que siento para compartirlo contigo y con las peronas que hayan decidido leerme, y os doy las gracias. Me ha costado explicar todo esto pero se que es algo que necesitaba hacer, cada dia que pasa le recuerdo y contar esto en el dia en que estamos me ha hecho recordarle aun mas de no normal. Pero se que estoy me ayuda a mi y quiza tambien a alguno de vosotros, mis lectores, porque alomejor os habeis sentido igual en algun momento de vuestra vida.
No temais, no debeis avergonzaros si con esto se os ha encogido el corazón o incluso escapado alguna lágrima, yo mientras lo escribira he derramado muchas de ellas... Pero hoy el día es así, la vida es así.
Por ultimo os contaré que mi abuela Carmen, hace ya muchos años, me dijo que ella intentaría estar con nosotros todo el tiempo posible, que ella era muy dura y la muerte no se la iba a llevar así como así, y a día de hoy, 15 de Octumbre del año 2011 lo está cumpliendo a la perfección.
Hoy por ti, mi abuela, porque te quiero.
sábado, 15 de octubre de 2011
martes, 13 de septiembre de 2011
Animal.
Se puso su traje con nerviosismo, era la primera vez que lo usaba. Las medias, la camisa, el chaleco, la chaquetilla... y conluyó con esa estúpida montera; lo hizo con calma, sin olvidar ni tan siquiera un solo paso. Sabía que iba a ser un día muy importante para él, era el primer gran paso para poder llegar a convertirse en torero.
En realidad a él no le hacia especial ilusión la idea, pero se dejó llevar por los gustos y tradiciones de su familia y del pueblo donde residía, pues sino sería una deshonra. Su abuelo habia tenido un matadero, de modo que el muchacho estaba más que acostumrbado a ver morir a esos animales; su padre era torero y su hermano mayor era conocido por sus gestas en el torneo del Toro de la Vega. El joven chico no podía, ni debía, ser menos.
Cogió su capote y se lanzó al ruedo. Un gran barullo inundó la gran plaza de toros, los aplausos y silbidos bañaron el ambiente. Él, abrió los ojos con asombro y disfrutó de su gran momento de gloria. Había pasado muchos años practicando y al fin estaba ahí, frente a toda esa gente que espera ver un gran espectáculo. Apenas fue consciente de los altavoces que sonaban tras su espalda, ya habían pasado las presentaciones y era el momento de conocer a su gran rival.
En realidad a él no le hacia especial ilusión la idea, pero se dejó llevar por los gustos y tradiciones de su familia y del pueblo donde residía, pues sino sería una deshonra. Su abuelo habia tenido un matadero, de modo que el muchacho estaba más que acostumrbado a ver morir a esos animales; su padre era torero y su hermano mayor era conocido por sus gestas en el torneo del Toro de la Vega. El joven chico no podía, ni debía, ser menos.
Cogió su capote y se lanzó al ruedo. Un gran barullo inundó la gran plaza de toros, los aplausos y silbidos bañaron el ambiente. Él, abrió los ojos con asombro y disfrutó de su gran momento de gloria. Había pasado muchos años practicando y al fin estaba ahí, frente a toda esa gente que espera ver un gran espectáculo. Apenas fue consciente de los altavoces que sonaban tras su espalda, ya habían pasado las presentaciones y era el momento de conocer a su gran rival.
Se abrieron las puertas y ahí estaba. Sus cuatro patas robustas denotaban fortaleza, tenía dos grandes cuernos puntiagudos como lanzas, y una miraba que inspiraba furia, dolor y rabía. El toro comenzó a bramar y salío con fuerza directo hacia el chico.
Una banderilla, dos banderillas, tres banderillas...
Aquella enorme bestia no paraba de sangrar, su cuerpo se habia debilitado, su mirada era triste, su gesto casi abatido.
Una banderilla, dos banderillas, tres banderillas...
Aquella enorme bestia no paraba de sangrar, su cuerpo se habia debilitado, su mirada era triste, su gesto casi abatido.
El chico paró un instante y miró al pobre animal, su corazón se estremeció y sintió verdadera lástima. Como había sido capaz de hacerle algo así? Él había podido escoger si enfrentarse o no, pero... y el toro? Aquel animal sin quererlo se había visto metido en todo aquel jaleo, sin culpa alguna, solo por el capricho humano.
El joven volvió su cabeza y miró al público tratando de encontrar el gesto cómplice de su madre. Al verla, el muchacho se sintió aliviado. Ella endureció su rostro y con ímpetu hizo un gesto con el brazo a la vez que gritaba: Cariño, ¡mátalo!. El joven tragó saliva, se giró y...
Una cornada, dos cornadas, tres cornadas...
Aquel pequeño chico no paraba de sangrar, su cuerpo se habia debilitado, su mirada era vacia, su gesto? Abatido por completo, muerto.
EL TORO HABÍA GANADO, Y EL ANIMAL PERDIDO SU BATALLA.
El joven volvió su cabeza y miró al público tratando de encontrar el gesto cómplice de su madre. Al verla, el muchacho se sintió aliviado. Ella endureció su rostro y con ímpetu hizo un gesto con el brazo a la vez que gritaba: Cariño, ¡mátalo!. El joven tragó saliva, se giró y...
Una cornada, dos cornadas, tres cornadas...
Aquel pequeño chico no paraba de sangrar, su cuerpo se habia debilitado, su mirada era vacia, su gesto? Abatido por completo, muerto.
EL TORO HABÍA GANADO, Y EL ANIMAL PERDIDO SU BATALLA.
jueves, 8 de septiembre de 2011
La mecánica del corazón.
Su cuerpo sin vida yacía en un rincón de aquella destartalada habitación, él contemplaba su pálido rostro con ternura... Arrodillado, soteniendo entre sus manos su fino cabello, añorando todo cuanto con ella había vivido.
Y así permaneció frente a ella durante largas horas, observando, recordando y a decir verdad, derramando alguna que otra lágrima. Su rostro había quedado teñido de un tono gris y la habitación expiraba oscuridad.
-Tu eres mi vida, por eso si tu no estás yo tambien muero.
El chico logró reaccionar. Se alzó todo lo rápido que pudo y dirigió su paso hacia una pequeña maleta situada al otro extremo de la sala, de ella sacó un pequeño elemento cortante. Ahora, con paso lento y aire pensativo regresó al lado del ya frío cuerpo de su amada. Cerró los ojos y a su misma vez contubo la respiración, con fuerza agarró la afilada hoja de metal y rasgó con furia su pecho. Adentró su mano en la cavidad y extrajo su corazón. Él pálpito no cesó ni un instante, con rapidez abrió el cadáver de la muchacha e introdujo el nuevo corazón a la vez que le extraía el suyo. Acto seguido, el chico se desplomó al suelo. Había muerto.
El vacío y la soledad brotaron de entre las cuatro paredes, ahora solo el silencio vivía ahí. Por sorpresa, esto no duraría mucho tiempo. Una fina mano se movió con delicadeza, un suspiro rompió la noche.
La chica apenas tardó en abrir los ojos, mirar a su alrededor y comprender lo que había ocurrido hacía solo unos minutos atrás, el dolor en el pecho aun estaba presente. El dolor de ver el cuerpo tenindo de su chico era tremendamente superior a la incisión que recorria su cuerpo y emanaba sangre sin cesar.
-Tu eres mi vida, por eso si tu no estás yo tambien muero.
Se acostó sobre el muchacho, le besó delicadamente, agarró su mano y se quitó el corazón.
martes, 6 de septiembre de 2011
La nada.
-No tengas verguenza y entra, aquí eres bien recibida.
La voz sonó lejana, pero procedía del cajón frente al que me encontraba. Mis ojos curiosos rondaban por cada milímetro de aquel pedazo de madera, estudiandolo con total detalle. Con paso tembloroso me fui acercando hasta que aquella voz me resultó completamente audible.
-Ven, no tengas miedo, no hay nada que temer.
Con mis manos acaricié todos sus grabados y observé con inquitud su añejo candado de hierro ya oxidado por el paso del tiempo, realmente era algo mágico... Dudé por un instante de lo que estaba haciendo, pero algo en mi interior me empujó a seguir adelante, así pues, con extrema delicadeza deslicé el cierre de la caja. Una bocanada de polvo inundó el ambiente. Agité las manos con mucho esmero para disipar aquella nube densa de mugre que bañaba ya mi cara, y que fue lo que encontré? La nada.
Algó de golpe agitó mi cuerpo con fuerza y me dejó débil, tanto que caí al suelo de rodillas.
Con las manos aun sin fuerza y el cuerpo entumecido, empecé a comprender. Acababa de sucederme algo realmente espectacular, fue una sensación que jamás había experimentado antes... pero ahora, lo tenía todo claro.
Él me había elegido y yo, debía cumplir con la otra parte del trato.
ASÍ PUES, SEAN BIENVENIDOS A MI PEQUEÑO CAJÓN DESASTRE.
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